domingo, 16 de diciembre de 2012

PSICOLOGÍA EN LA ACTUALIDAD




Aunque la psicología comenzó a ser una materia de estudio independiente en el siglo XIX, tuvo que esperar a la llegada del siglo XX para desarrollarse y convertirse en la disciplina que conocemos hoy en día. Durante este siglo, la psicología ha experimentado muchos cambios, cada uno reflejo de los intereses e ideas de un período histórico concreto.
Ya hemos definido la psicología como el estudio de la mente, de la conducta, del procesamiento de la información en el hombre, o simplemente el estudio de la conducta humana. La psicología moderna abarca todos estos campos y algunos más, y estos puntos de vista contribuyen al conocimiento del ser humano. Abarca temas muy heterogéneos: trabajo, sueño, estrés, traumas y las funciones cerebrales entre otros.

Dentro de las perspectivas actuales en psicología encontramos:

  • -          Neurociencia.
    -          Evolucionista.
    -          Psicodinámica.
    -          Genética de la conducta.
    -          Conductista.
    -          Cognitivista.
    -          Social.

NEUROCIENCIA

El hecho de poder imaginar muestra lo convencidos que estamos de que vivimos en nuestra cabeza. Y por una buena razón: el cerebro le permite a la mente ver, oír, recordar, pensar, sentir, hablar, soñar. El cerebro analiza de forma autorreflexiva al cerebro. Cuando pensamos acerca del cerebro lo hacemos con nuestro cerebro, al disparar millones de sinapsis y liberar miles de millones de moléculas de neurotransmisores. Para los neurocientíficos, la mente es lo que hace el cerebro.

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Definimos la neurociencia como el conjunto de disciplinas científicas que estudian la estructura y la función, el desarrollo de la bioquímica, la farmacología y la patología del sistema nervioso y de cómo sus diferentes elementos interactúan, dando lugar a las bases biológicas de la conducta.
El estudio biológico del cerebro abarca muchos niveles de estudio tales como el puramente molecular, hasta el específicamente conductual y cognitivo, pasando por el celular y llegando al nivel más alto que es el Sistema Nervioso. En este último las neurociencias se combinan con la psicología para crear la neurociencia cognitiva: proporciona una nueva manera de entender el cerebro y la conciencia. Trata, nada menos, que de penetrar el misterio de la relación entre la mente, la conducta y la actividad propia del tejido nervioso. Es decir, que, a partir del estudio a distintos niveles: molecular, neuronal, redes neuronales, conductual y cognitivo, la neurociencia trata de desentrañar la manera de cómo la actividad del cerebro se relaciona con la psiquis y el comportamiento.
Comprender la fisiología cerebral es imprescindible para poder comprender  nuestros comportamientos y los procesos de aprendizaje; y también para poder aplicar herramientas que ayuden a la modelación de los estados emocionales, permitiéndonos cada día ser un poco más felices.
La investigación demuestra que cada hemisferio del cerebro cumple funciones específicas: el izquierdo es más lógico, verbal y capaz de seguir una secuencia; mientras que el derecho es más intuitivo y emocionalmente expresivo, preparado para establecer relaciones espaciales y capaz de tratar varias cosas al mismo tiempo. Pero los neurocientíficos advierten que hay que tener cuidado con la moda de ubicar las capacidades humanas complejas como la ciencia o el arte en alguno de los dos hemisferios. “La dicotomía entre hemisferio izquierdo y derecho en el modo cognitivo es una idea con la cual resulta muy fácil extraviarse”, advirtió Roger Sperry (1982). Estas actividades complejos como la científica o el arte creativo requieren la integración de ambos hemisferios. Incluso cuando leemos una narración, utilizamos los dos hemisferios, el izquierdo procesa las palabras y encuentra su significado, mientras que el derecho aprecia el humor, la imaginación y el contenido emocional.

“Los genes y las experiencias son solo dos caminos para hacer lo mismo: enlazar sinapsis” Joseph Le Doux, neurocientífico, 2002.

cerebro neurociencia

Joseph LeDoux (1949) no necesita presentación, al menos no para quien esté interesado en la neurociencia, y menos aún para quien sienta interés en la neurociencia de las emociones. Junto a Antonio Damasio (1944) es el científico que más jugo le ha sacado a los aspectos emocionales de nuestra conducta (y de nuestra experiencia subjetiva). Su aproximación ha sido fundamentalmente a través del estudio de laboratorio de otras especies, y se ha centrado sobre todo en la emoción del miedo. Ha podido seguir las rutas que llevan la información desde los sentidos hasta el cerebro emocional, particularmente a la amígdala, y ha observado cómo en esta se crea una memoria emocional, que condiciona todo nuestro comportamiento y nuestra percepción del mundo.
Destacamos a Fernando Reinoso Suárez (1927) ya que sus trabajos de investigación sobre el sistema nervioso son esenciales para comprender las relaciones de las estructuras del tronco del encéfalo con la corteza cerebral, las conexiones entre distintas áreas corticales y la comprensión de los mecanismos que gobiernan el sueño. Su atlas estereotáxico es un clásico en los laboratorios de neurociencia. Además, con sus investigaciones ha delimitado morfológica y funcionalmente la región del tronco del encéfalo donde se origina el sueño paradójico que es la fase del sueño en la que ocurren los sueños narrativos. Las investigaciones que ha realizado durante medio siglo son relevantes para la Neurociencia y, también, para la Psicología, al aportar conocimientos esenciales del substrato neural del sueño, la memoria y las emociones. Su actividad científica se plasma en más de doscientos trabajos publicados en las revistas más influyentes de Neurociencia y en revistas generales como Science.
Destacamos también al neurocientífico Francisco J. Rubia (1938), Catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, quien dictó la siguiente conferencia, dentro del marco del 43º Congreso de la European Brain and Behaviour Society de Sevilla, sobre los últimos avances de la neurociencia. Según Rubia, los hallazgos realizados en este campo en los últimos años han sido múltiples y podrían producir lo que él denomina "la cuarta humillación humana", tras el final del geocentrismo, la aparición de la teoría de la evolución y el descubrimiento del inconsciente. Estos hallazgos llevarían, de hecho, a cuestionarse conceptos tan fundamentales para nuestra cosmovisión como la naturaleza de la realidad o del yo o la existencia del libre albedrío. (http://www.tendencias21.net/neurociencias/La-revolucion-neurocientifica_a23.html).
La Neurociencia ha experimentado un enorme desarrollo en las cuatro últimas décadas, que la ha convertido en una de las disciplinas biomédicas de mayor relevancia en la actualidad. Ha contribuido a ello, junto con otros factores, el creciente impacto de las enfermedades del sistema nervioso en las sociedades occidentales y es por ello que hay infinidad de neurocientíficos a destacar en todo el mundo.
La Fundación MAPFRE (www.mapfre.com/fundacion) y la Fundación del Cerebro (www.feeneurologia.com) acaban de anunciar la puesta en funcionamiento del portal "Neurodidacta" , una interesante iniciativa que busca transmitir información acerca de las principales enfermedades neurológicas a pacientes, familiares y al gran público, en general. Cuenta con el apoyo de la Sociedad Española de Neurología (SEN-http://www.sen.es/) y de una serie de asociaciones de pacientes. La página se estructura en torno a una serie de cursos que mencionamos a continuación y que están redactados por prestigiosos especialistas de la Neurología. Dichos cursos podrán ser descargados a través de la página web del portal    (http://www.neurodidacta.es/es/).

EVOLUCIONISTA

Los psicólogos evolucionistas estudian el modo en que la selección natural favoreció algunas tendencias de la conducta que contribuyeron a la supervivencia y a la reproducción de ciertos genes de nuestros antepasados. Es decir, propone que la psicología y conducta de los humanos y primates pueden ser entendidas conociendo su historia evolutiva. Esta psicología intenta explicar características mentales de la especie humana tales como la memoria, la percepción, el idioma y las emociones principalmente, como adaptaciones.
En su estudio de los zorros, Belyaev (1927 – 1985) demostraró que cuando determinados rasgos son seleccionados, por conferirles una ventaja reproductiva, empiezan a prevalecer a través del tiempo.
En esta psicología evolucionista se propone que la mente de los primates (incluyendo el hombre), está compuesta de muchos mecanismos funcionales denominados “mecanismos psicológicos evolucionados” (EPMs) desarrollados mediante la selección natural por ser útiles para la supervivencia y reproducción del organismo.

Durante mucho tiempo la evolución ha sido un principio organizado para la biología. Pero solo recientemente, en la “segunda revolución darwiniana”, los psicólogos pudieron sacar provecho de los principios evolucionistas.  Charles Darwin (1859) anticipó su aplicación de los principios de la evolución a la psicología. En su libro “El origen de las especies”, predijo la aparición de “campos abiertos para investigaciones mucho más importantes. La psicología estará basada en nuevos cimientos.” (p. 346) y propuso así la teoría de la evolución.
Hemos visto que los psicólogos evolucionistas aplican la gran idea de Darwin para explicar las características humanas universales y nuestra diversidad y adaptabilidad.

PSICODINÁMICA

Sigmund Freud murió en 1939 y desde entonces algunas de sus ideas han sido incorporadas a la teoría psicodinámica. Entendemos psicodinámica como un enfoque particular de psicoterapia que usa conceptos psicodinámicos y un estilo de comunicación que hace uso de la asociación libre (método descrito por Sigmund Freud) y la abstinencia del terapeuta. Proviene del psicoanálisis, que en griego sería algo así como el análisis en el sentido de estudio, y es una práctica terapéutica fundada por el año 1986 por Sigmund Freud. La definición clásica de Freud incluye, según resumen Jean Laplanche y Jean-Bertrand Pontalis, los siguientes tres aspectos: Un método de investigación, un método psicoterápico y un conjunto de teorías psicológicas y psicopatológicas.
Pero volvamos a la teoría psicodinámica. Todas las corrientes psicodinámicas coinciden en la importancia del fenómeno de la transferencia/contratransferencia como elemento fundamental para el análisis, y se usa como principal herramienta "curativa" a la interpretación, que es la única que permite hacer consciente lo inconsciente y colocar el conflicto psíquico en un lugar desde el cual pueda ser reaprehendido y trabajado por el paciente a través del insight y la elaboración. Para los psicodinámicos al igual que para Freud, gran parte de nuestra vida mental es inconsciente, la niñez modela las personalidades y los modos de vinculación con las demás personas y, a menudo luchamos con los conflictos internos entre nuestros deseos, temores y valores.

El concepto de "psicodinámica" se origina con la publicación en 1874 de las “Lecciones sobre Psicofisiología” de Ernst von Brücke, para quien todos los organismos son sistemas energéticos, que siguen las leyes de la termodinámica, en particular la conservación de la energía. Fue este mismo año cuando von Brücke fue supervisor para el estudiante de primer año, Sigmund Freud, quien luego sería el creador del psicoanálisis.
Si bien hay relativamente pocos psicoanalistas tradicionales, las ideas psicoanalíticas en muchos terapeutas, sobre todo en quienes formulan ideas psicodinámicas. Los terapeutas psiconámicos tratan de entender los síntomas actuales de un paciente mediante la exploración de sus experiencias infantiles. Buscan información supuestamente reprimida y cargada de emociones para ayudar a la persona a conocer las raíces inconscientes de sus problemas y trabajan a través de sentimientos que han revivido hace poco. Aunque estos terapeutas están influidos por el psicoanálisis freudiano, pueden hablar al paciente cara a cara, una vez por semana y solo durante unas pocas semanas o meses.
Entre los autores que más han aportado a la terapia psicodinámica, encontramos a Sándor Ferenczi con su técnica activa y recíproca entre analizante y analizado, interés genuino por el paciente. Otto Rank por si técnica activa, concepto de ansiedad de separación y, entre otros, temor a la vida versus temor a la muerte. Quien nos dio el concepto y técnica del análisis como estudio de las relaciones interpersonales inconscientes Harry Stack Sullivan. Franz Alexander nos ofreció el concepto del proceso de análisis como "experiencia emocional correctiva", y el desarrollo de la psicosomática. Y por último de los más destacados, Karen Horney que habló de la  tiranía de los "debes", necesidades neuróticas, "sí-mismo despreciado" versus "sí-mismo ideal".

GENÉTICA DE LA CONDUCTA

Los genetistas de la conducta estudian las diferencias entre los individuos. Su investigación indisciplinaría valora las contribuciones de la genética y del ambiente en la definición de nuestras diferentes características.
Hemos visto que los psicólogos evolucionistas aplican la gran idea de Darwin para explicar las características humanas universales y nuestra diversidad y adaptabilidad.  Los investigadores genetistas de la conducta investigan más intensamente las diferencias entre los individuos.
Principalmente trabajan para saber hasta qué punto estamos modelados por la genética o por el ambiente, y para ello a menudo utilizan dos tipos de investigaciones: los estudios en gemelos y los estudios relacionados con la adopción.
Para mantener separados el ambiente y la herencia, sería bueno poder controlar el ambiente doméstico mientras la herencia varía. Por suerte, cuando hablamos de los estudios de los gemelos, la naturaleza nos ha otorgado individuos preparados para este experimento: los gemelos monocigóticos y los gemelos dicigóticos. Los gemelos monocigóticos, se desarrollan a partir de un óvulo único fertilizado que se divide en dos, son genéticamente idénticos. Son clones humanos propios de la naturaleza, clones que comparten no solo lo mismos genes, sino la misma concepción, el útero, la fecha de nacimiento y la historia cultural. Los gemelos dicigóticos, se desarrollan a partir de óvulos separados, no son más parecidos genéticamente que los hermanos.  Esta diferencia sugiere que hay una influencia genética.

Los genetistas tratan de saber si los gemelos monocigóticos son más parecidos en su conducta que los gemelos dicigóticos. Según grandes estudios, con respecto a la extraversión y la neurosis, los gemelos monocigóticos son más parecidos que los dicigóticos. Por tanto advertiremos que los genes tienen gran importancia.
Matt McGue y David Lykken quisieron saber si, al igual que con la inestabilidad social, también podían influir en los efectos sociales de esos rasgos. Para eso estudiaron (1992) muchos divorcios de pares de gemelos y el resultado fue: si usted tiene un hermano gemelo dicigótico que se ha divorciado, la probabilidad de que usted se divorcie es de 1,6 veces mayor en comparación con la probabilidad de un gemelo no divorciado. Si en cambio su hermano es monocigótico que se ha divorciado, las probabilidades superan las 5,5 veces. Por tanto, estimaron que los riesgos de divorcio son aproximadamente 50% atribuibles a factores genéticos.
John Loehlin y Robert Nichols hicieron otro estudio (1976) basado en pasar unos cuestionarios. Como resultado, aquellos gemelos monocigóticos resultaron ser mucho más parecidos que los dicigóticos en muchos aspectos: habilidades, rasgos de personalidad e intereses.
Es curioso el caso que se dio en 1979 en Ohio de dos gemelos monocigóticos que fueron separados 37 días después de su nacimiento, siendo adoptados por dos familias que no mantenían ningún contacto o conocimiento del paradero del otro hasta que un día se supo. Se decidió hacer un estudio de estos dos gemelos en la Universidad de Minnesota por el psicólogo Thomas Bouchard. Resultó que los monogóticos Oskar Stohr y Jack Yufe presentaban parecidos igualmente asombrosos ya que los resultados de los test eran prácticamente iguales.

“En algunos ámbitos parece que los gemelos monocigóticos criados por separado son… tan parecidos como los gemelos monocigóticos criados juntos. Es un descubrimiento sorprendente y puedo asegurar que ninguno de nosotros hubiera esperado tal grado de semejanza” Thomas Bouchard (1981)

Por otra parte encontramos los estudios sobre la adopción, donde se observan dos grupos de parientes: los parientes genéticos y los parientes por adopción, es decir, los padres y hermanos biológicos y los padres y hermanos adoptivos. La cuestión que se plantean en este estudio es saber si los adoptados se parecen más a sus padres biológicos o a los adoptados, dicho de otra forma si el parecido viene más por los genes o por el ambiente familiar.

El resultado fue que aquellos adoptados tenían mucho más rasgos o características similares de la parte biológica que los que podía tener con aquellos con quienes se había criado. De modo que los estudios muestran que, aunque la personalidad de los niños adoptados no se parece mucho a la de los padres adoptivos, la adopción es importante. Si bien las instrucciones genéticas limitan la influencia del ambiente familiar sobre la personalidad, los progenitores influyen en las actitudes, los valores, los modales, la fe y las creencias de los niños. Un apr de niños adoptados o gemelos monocigóticos tendrán creencias religiosas más parecidas si compartieron el mismo hogar ya que lo que importa es el vínculo.
Los rasgos humanos están influidos por los complejos genéticos: muchos genes que actúan al unísono. A altura que se tiene reflejará al mismo tiempo el largo del rostro, el tamaño de las vértebras, el largo de los huesos de las piernas y así sucesivamente, cada uno de los cuales puede estar influido por genes diferentes. Los rasgos humanos complejos como la inteligencia, la felicidad y la agresividad están influidas de la misma manera por grupos de genes. Además los investigadores han descubierto que las variaciones de un gen único constituyen una parte de la fórmula que produce enfermedades tales como el Alzheimer, alcoholismo, esquizofrenia o las dificultades en la lectura entre otras muchas. Nuestra predisposición genética permite explicar la naturaleza humana compartida y las diferencias individuales. La psicología evolucionista y la genética de la conducta en conjunto sirven para conocer mejor tanto la naturaleza humana como su diversidad.

CONDUCTISTA

El objeto de estudio principal se centra en la conducta operante, aquella con la que el animal interviene en el medio y tras la que alcanza situaciones que le influyen, positiva o negativamente, con el propósito de identificar sus causas. Esta conducta es función de los elementos que siguen al comportamiento y no de elementos precedentes.
Para los conductistas radicales, su principal objetivo es predecir y controlar la conducta, ya que consideran que para entender la conducta no hay que referirse a actividades mentales o fisiológicas, ni a constructos hipotéticos referidos a las mismas. Para ellos la conducta es función del contexto en el que ocurre, del mundo físico y social en el que tiene lugar. Habrá que estudiar las relaciones funcionales entre la situación estimular de ese contexto y la conducta misma. Por ello el nivel explicativo está en términos ambientales, y no en lo que supuestamente pueda ocurrir en el interior del organismo.  Para conseguir lo que se proponen utilizarán un método de análisis experimental de la conducta descripción rigurosa y precisa de las relaciones entre variables ambientales y conductuales.
En este condicionamiento, se produce una respuesta emitida libremente de forma voluntaria, donde en ella se manipula el ambiente para conseguir algo. Le siguen ciertas consecuencias que repercutirán en que la conducta se repita o no. Se trata de hallar qué consecuencias tienen nuestras conductas y con respecto a eso, realizar unas acciones u otras.
El estímulo no es lo que provoca automáticamente la respuesta, es sólo el marco donde se produce la respuesta voluntaria. La respuesta es operante en cuanto que con ella se manipula el ambiente para lograr un objetivo. Siempre que aparece la consecuencia es porque ha tenido lugar la conducta, pero a veces ocurre la conducta sin que se obtenga una consecuencia. Las consecuencias son las que controlan la aparición de la conducta.
 
Desde la perspectiva Operante, los tipos de consecuencia pueden ser positivos o negativos y los efectos de esas consecuencias serán entonces refuerzos o castigos. Cuando es un refuerzo el sujeto le da un significado agradable, pero si es un castigo de lo que se trata será un significado desagradable.
Cuando hablamos de los primarios, hablamos de las necesidades básicas o propiedades naturales tales como comida, seguridad… Cuando hablamos de los secundarios, hablamos de aquellos que adquieren propiedades dependiendo de una asociación a los primarios. Es decir, no son propiedades básicas pero pueden ir asociadas a estas primarias como el dinero o los premios.
-          Si hablamos de refuerzo positivo, indicamos que aparece un hecho agradable que puede incrementar la conducta. Decir al alumno “muy bien a algo” o alagarle por su trabajo.
-          En el refuerzo negativo se retira un hecho desagradable que puede incrementar la conducta. Por ejemplo, “si quieres hacer el examen tendrás que hacer primero las prácticas”. Retiras algo desagradable para que aumente la conducta que queremos. Si haces esto que no te gusta, podrás hacer aquello que sí te gusta.
-          En el castigo positivo, aparece un hecho que puede disminuir la conducta. Un ejemplo de ello sería “chillamos al niño y lo castigamos para que no vuelva a repetir la acción”.
-          En el castigo negativo, se retira un hecho positivo que poseía y disminuye la aparición de la conducta. Puedes perder algo positivo y para evitar eso, tratas de hacer la buena conducta.

Existen varios modelos entre los que se encuentran el de recompensa, de castigo, de omisión, de escape  y de evitación. El refuerzo puede darse de forma continua cuando se produce cada vez que se produce una conducta o de forma intermitente cuando se refuerzan sólo un cierto número de respuestas.  Los programas de refuerzo se llevarán a cabo con el objetivo de conseguir la bonificación de determinadas conductas, existen varios tipos: refuerzo continuo y  refuerzo intermitente o parcial  (de intervalo o de razón).

Skinner ha sido una de las figuras intelectuales más controvertidas de finales del siglo XX. Su reiterada insistencia en que el comportamiento viene determinado por las influencias externas y no por los pensamientos o sentimientos, suscitó muchas críticas así como su empeño en que se utilizaran los principios operantes para influir por las ilusiones de libertad y dignidad. Al reconocer que el comportamiento está determinado por sus consecuencias, debemos dar recompensas para fomentar comportamientos más deseables.
Los detractores de Skinner se opusieron a su idea ya que pensaba que deshumanizaba a las personas porque no tenía en cuanta su libertado personal y al intentar controlar sus actos. Pero él contestó que dado que la conducta de las personas está sujeta al control fortuito de las consecuencias externas, no está mal administrar esas consecuencias para mejorar su comportamiento.
Por último, vemos cómo utilizar el condicionamiento sobre nosotros mismos, reforzando nuestros comportamientos más deseados y eliminando los no deseados. Los psicólogos de este pensamiento ofrecen una lista de procedimientos a seguir para ello: Primeramente se establece el objetivo en términos mesurables y se hace público nuestras intenciones. Después se anota cuántas veces conseguimos mantener ese comportamiento deseado. Más tarde reforzamos el comportamiento deseado con algo que nos guste mucho, y finalmente reduciremos esos incentivos utilizados mientras se felicita mentalmente por nuestros progresos.

COGNITIVISTA

La cognición se refiere a todas las actividades mentales asociadas con el pensamiento, el conocimiento, el recuerdo y la comunicación. La principal aportación de Piaget a este pensamiento fue el desarrollo cognitivo en cuatro etapas, donde afirmaba que los niños experimentaban grandes cambios seguidos de momentos de mayor estabilidad a medida que pasaban de un nivel evolutivo al siguiente. Cada etapa contiene características diferentes que permiten tipos específicos de pensamiento. Vamos a ver los estadios de Piaget a la luz del conocimiento actual sobre el desarrollo cognitivo.
 
Si hablamos del estadio que comprende del nacimiento  hasta los dos años, hablamos de la etapa sensoriomotora. Se refiere a la experimentación del mundo a través de los sentidos y las acciones (vista, tacto, contacto con la boca y asimiento). Este desarrollo se caracteriza principalmente por la permanencia del objeto y la ansiedad que se muestra frente a los extraños.
De los 2 a los 6 años aproximadamente aparece el llamado preoperacional, que es la representación de las cosas mediante palabras e imágenes pero sin razonamiento lógico. Se caracteriza por los juegos ficticios, el egocentrismo y el desarrollo del lenguaje.
El de las operaciones concretas aparece aproximadamente de los 7 a los 11 años y es en el que aparecen pensamientos lógicos de hechos concretos, la comprensión de analogías concretas y la realización de operaciones aritméticas entre otras. El niño es capaz de realizar transformaciones matemáticas y se caracteriza por la conservación.
Por último, de los 12 años a la adultez, aparece el de las operaciones formales donde se consigue un razonamiento abstracto con la lógica abstracta y la capacidad de razonamiento moral adulto.
Los investigadores actuales, consideran que Piaget y sus seguidores subestimaron la capacidad de los bebés. Piaget pensaba que antes de los dos años los bebés no pueden pensar, que solo pueden reconocer objetos, sonreír al verlos y manipularlos, pero no pueden tener conceptos o ideas abstractos. A partir de estas ideas se han llevado a cabo ciertos estudios que han demostrado la lógica del bebé: Se hizo un estudio donde se demostraba que los bebés tenían una comprensión más intuitiva respecto a las leyes físicas simples que lo que Piaget advirtió ya que los bebés miran más tiempo una imagen en la que aparece una escena inesperada. También Karen Wyyn mostró (1992, 200) a cinco bebés de 5 meses unos o dos objetos y después los escondió detrás de una pantalla retirando o agregando visiblemente para el bebé uno. Cuando levantaba la pantalla, los bebés eran suficientemente conscientes de lo ocurrido.
Se entiende por tanto que algunos críticos afirmen que los primeros signos de las etapas cognitivas de Piaget empiezan más temprano de lo que él creía y afirmaba.
La teoría de las etapas de Piaget es controvertida, ya que en algunos aspectos es muy acertada como vemos en estudios realizados que revelan que en todas partes la cognición humana se desarrolla básicamente siguiendo la secuencia que él postuló. Sin embargo, los investigadores actuales creen que el desarrollo es más continuo de lo que creía Piaget y han conseguido desvelar habilidades conceptuales, al detectar los principios de cada clase de pensamiento a edades más tempranas. También afirman que la lógica formal representa una parte más pequeña de lo que Piaget creía.

Esto no significa que las ideas de Piaget  no sigan teniendo vigencia sobre la mente infantil, todo lo contrario, sigue siendo uno de los científicos y pensadores más influyentes del siglo XX ya que identificó aspectos de la cognición muy importantes y estimuló el interés mundial en el desarrollo de la mente.
Piaget (1932) pensaba que los niños elaboraba sus juicios morales sobre la base del desarrollo cognitivo. Lawrence Kohlberg (1981, 1984), que estaba de acuerdo con Piaget, intentó describir el desarrollo del razonamiento moral, ese pensamiento que ocurre cuando consideramos el bien y el mal. Kohlberg les planteó para ello una serie de dilemas morales a una serie de niños, adolescentes y adultos y después analizó sus respuestas para comprobar la existencia de las etapas de pensamiento moral. Finalmente, Kohlberg argumentó que a medida que nos desarrollamos intelectualmente, pasamos a través de seis etapas de pensamiento moral que va de lo simple y concreto a lo más abstracto basado en principios morales. Agruó estas seis etapas en tres niveles básicos tales como:
-          Moralidad preconvencional, que ocurre antes de los 9 años. La mayoría de los niños tiene una moralidad preconvencional basada en su propio interés: obedecen para evitar un castigo o para obtener recompensas.
-          Moralidad convencional, que ocurre en la adolescencia. La moralidad por lo general evoluciona hacia un nivel más convencional que se ocupa de los demás y se basa en el respeto de las leyes y las normas sociales por el mero hecho de que son leyes y normas. Al estar en condiciones de ver estas cosas desde otra perspectiva, los adolescentes pueden aprobar acciones que cuenten con el consenso social o que ayuden a mantener el orden social.
-          Moralidad posconvencional, tras la adolescencia. Algunos de los que desarrollan el razonamiento abstracto del pensamiento de las operaciones formales pueden llegar al tercer nivel. La moralidad posconvencional afirma los derechos aceptados por la gente o se rige por lo que uno considera los principios éticos básicos.
Para Kohlberg, estos niveles formaban una especie de escala moral, cuyos peldaños van desde el punto más bajo de la moralidad preconvencional inmadura del niño, hasta el punto más alto de los principios éticos autodefinidos del adulto, que solo algunos logran.
La investigación actual confirma que los niños de varias culturas progresan desde el nivel preconvencional de Kohlberg hacia las etapas de su nivel convencional, y a medida que nuestro pensamiento madura, nuestra conducta también se vuelve menos egoísta y más solidaria. Sin embargo, el novel posconvencional es más controvertido ya que se observa más entre los europeos y los norteamericanos de clase media instruidos que valoran el individualismo.
Es necesario destacar a Jerome Bruner, uno de los padres de la revolución cognitiva que acusa a algunos neo-cognitivistas de haberse enredado con problemas técnicos que son marginales a los propósitos y el impulso que animaron aquella revolución que él ayudó a crear. Según el escritor, el cognitivismo no venía a reformar el conductismo sino a reemplazarlo. Para Bruner el cognitivismo es el estudio de los procesos mentales y como tal debe estar volcado al estudio del acto de significado del hombre. La construcción cultural y los flujos informativos de significado son pues el andamio desde donde debe trabajar la psicología

 PSICOLOGÍA SOCIAL

La psicología social es el estudio de la forma en la que la gente es afectada por las situaciones sociales. Este campo examina cuestiones como la forma en que las personas adquieren y cambian sus actitudes, impresiones sobre sí mismos y sobre los demás, las razones por las que nos sentimos atraídos por algunas personas y rechazamos a otras, y la forma en que la pertenencia a un grupo afecta nuestras conductas y creencias. Los psicólogos sociales desarrollan teorías que explican por qué la gente en general se comporta como lo hace en diversas situaciones. Aunque la mayor parte de los psicólogos sociales trabajan en ámbitos universitarios, hay muchos en la industria, en agencias de publicidad, partidos políticos y hospitales. Los hallazgos de la investigación en psicología social son utilizados por bastantes individuos.
Encontramos una de las definiciones de G. W. Allport, (1954) quien dice que la psicología social es “La investigación científica de cómo influye la presencia real, imaginada o implícita de los otros en los pensamientos, sentimientos y conductas de los individuos.”
También la ofrecida por Smith y Mackey (1997) “La psicología social es el estudio científico de los efectos de los procesos sociales y cognitivos sobre el modo en el que los individuos perciben, influyen y se relacionan los unos con los otros”. Entendiendo los procesos sociales como los modos en que nuestros pensamientos, sentimientos, y acciones se ven afectados por las aportaciones de la gente y los grupos que nos rodean. Y los procesos cognitivos los modos en que nuestros recuerdos, percepciones, pensamientos, emociones y motivaciones influyen en nuestra comprensión del mundo y dirigen nuestras acciones.
Reuniremos todas estas definiciones para llegar a la siguiente “La psicología social es el estudio científico de cómo los pensamientos, sentimientos y comportamientos de las personas son influenciados por la presencia real, imaginada o implicada de otras personas y es una de las cuatro ramas fundamentales de la Psicología, así como una de las ramas clásicas de la Sociología".
Gracias a los trabajos de Gustave Le Bon como “Psicología de las Masas” (1859) y los trabajos de Gabriel Tarde “Las leyes de la imitación” (1890) y “La opinión y la multitud” (1901); aparece realmente lo que hoy llamamos psicología social. Esta psicología alcanza su real etapa de madurez en entre los años 1980 y 1990 cuando se produce un gran desarrollo de los fenómenos a tratar tales como la atribución, la cognición social y el concepto del yo.
Los psicólogos sociales han mantenido sus intereses aplicados, con contribuciones a la psicología de la salud y medioambiental, además de la psicología legal, y la estrecha relación con la psicología crlínica, especialmente desde el psicoanálisis y sus posteriores corrientes y tendencias que, finalmente, fueron las que dieron origen a la psicología social.

La Psicología social asume como supuesto la existencia independiente y observable de procesos psicológicos sociales de diferente orden al de los procesos psicológicos del individuo pero de la misma naturaleza, lo cual nos ayuda a comprender cómo nos comportamos en grupos, también abarca lo que son las actitudes de cada persona ante su forma de reaccionar o pensar en el medio social.
El objeto de estudio específico de la psicología social es el grupo. Los dos investigadores más importantes de esta rama de la psicología fueron Kurt Lewin (1890 – 1947)  y Jacob Moreno (1889 – 1974), quienes han centrado sus tra­bajos sobre esta noción desde un punto de vista dinámico y una perspectiva estructural.  Se comienza a hablar de los grupos y los equipos de trabajo, el análisis sistemático y científico de la dinámica de los grupos es la investigación que llevó a cabo el psicólogo Lewin quien, influido por el clima de las investigaciones americanas, se interesó por un nuevo tipo de problemas: la interacción del individuo y el medio, y más concretamente, el funcionamiento de los grupos. Dentro de estos estudios, Lewin llegó a interesarse por el problema de la persona “líder” del grupo y trabajó en ello.
Ya hemos hablado de Moreno, quien después de un largo periodo, se convierte en el fundador de la sociometría: estudio de los modelos de interaccio­nes espontáneas entre los hombres, del psicodrama: psicoterapia que utiliza el juego dramático como medio de investigación psicológica, al mismo tiempo que da a los individuos ocasión de liberar sus impulsos espontáneos expresándolas libremente. Y del sociodrama: aplicación de la técnica del psico­drama no ya a individuos aislados, sino a una colectividad.
Las primeras investigaciones en psicología social aplicada nacieron de necesidades profesionales. Se remontan a las experiencias de Mayo en 1927 en la Western Electric Co. Desde entonces, y dejando aparte la intensiva aplicación a la psicología industrial de los resultados obtenidos, los trabajos de psicosociología se han ido centrando en tres objetos de investigación, que son los temas más estudiados actualmente: los “mass media” (medios de comunicación de masa), la publicidad y las encuestas de opinión pública.
 
En resumen...


Si queremos saber qué estudiaría cada perspectiva dentro de un mismo tema, podemos poner como ejemplo la ira. Para una persona que trabaje con la perspectiva de la neurociencia, serán importantes los circuitos cerebrales que producen el estado físico de “ponerse rojo de furia” o el “sentir calor”. Para aquellos que trabajen con la perspectiva evolucionista, analizarían hasta qué punto la ira facilitó la supervivencia de los genes de nuestros antepasados. De qué manera la herencia y la experiencia influyen en nuestras diferencias de temperamento individuales lo estudiará aquel de la perspectiva de la genética de la conducta. Quien trabaje con la perspectiva psicodinámica podría ver un ataque de ira como vía de escape de la hostilidad inconsciente. El estudio de las expresiones faciales y los gestos corporales o determinar los estímulos externos que desencadenan las respuestas de ira formarán parte de la perspectiva conductista. Para acabar, alguien que estudia de qué forma nuestra interpretación de una situación afecta a nuestra ira formaría parte de la perspectiva cognitiva, y aquel que explora qué tipo de situaciones desencadenan más cólera y cómo varían las expresiones de enojo según los contextos culturales es alguien que trabaja con una perspectiva sociocultural.
Estas perspectivas no necesitan ser contradictorias, sino que constituyen puntos de vista complementarios sobre el mismo estado biológico. Nos ayudan a conocer por qué las personas piensan, sienten y actúan tal y como lo hacen.

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